Viernes, 3 Octubre 2008

El Mercado de la Pulga, regalos alternativos en Valencia

por David Boscá
El Mercado de la Pulga es uno de esos sitios que se ha ganado a pulso el cariño de muchísimos valencianos, es verdad que vive más de los turistas que otra cosa, pero es un sitio fantástico para pasear
Me río yo solo porque me acabo de dar cuenta que “mercado de pulgas” es una denominación alternativa para mercadillo o rastrillo, y ya ves tu la tontería pero no había relacionado esto con la cantidad de mier.. digo polvo que suele haber en los rastrillos, te das una vuelta y llegas a casa rascándote, pero ¡nos encanta!

Tranquilo que en el Mercado de la Pulga, situado en el barrio del Carmen, no hay polvo, lo tienen todo muy limpito, con el mismo espíritu que en un rastrillo de barrio pero más chupi piruli.

El local tiene mucha gracia, es como un pequeño centro comercial pero con estructura de mercadillo con puestecitos con las cosas más hipilongas que te puedas imaginar.
Tienes de todo, ropa de primera y segunda mano, complementos ( joyería, bolsos, gorros, sombreros o bragas, de esas para el cuello eh, que si no hubiera dicho ropa interior), antiguedades, juguetes, rompecabezas, timbales (por supuesto, ¡no podían faltar!), todo tipo de elementos de decoración étnicos…

Por descontado encontrás camisetas del Ché, de la estrella bolchevique y demás diseños reivindicativos.

Además el Mercado funciona muy bien como tienda de recuerdos, ya que tienen un montón de recuerdos originales que se salen un poquito (sólo un poquito) de la norma.
Ya sé que tú vives aquí y no necesitas comprar nada que te lo recuerde, pero igual vienen de visita esos amigos erasmus que conociste y oye, yo te doy ideas…

Especial para los que les guste llevar esos pantalones de colores tan anchos que sientan fatal pero que dan ese toque alternativo.

En DolceCity Valencia: El Mercado de la Pulga

El Mercado de la Pulga ( Ver plano )

Calle de San Fernando 22
Tel: 963926288
Web:

Es como un pequeño centro comercial pero con estructura de mercadillo con puestecitos con las cosas más hipilongas que te puedas imaginar.