Miércoles, 13 Junio 2018

En La Porcinería en Madrid aprovechan del cerdo hasta los andares

por Jano Remesal
Si el cerdo es uno de los ingredientes estrella de la cocina española, por qué no iba a tener su propio restaurante. Más bien un bistró porcino, como lo llaman ellos.

Paletillas, guisos, solomillazos... no todo en la cochiquera del señor es jamón ibérico y sobrasada,  así que desde este local rompedor en concepto y decoración te invitan a descubrir todo un mundo nuevo. Un mundo muy guarro, eso sí.

El local se divide en dos áreas: la porcinería, con mesas altas y barra abierta para que veas a los porcineros cortar y preparar el género como en las charcuterías de toda la vida, y el bistró, donde podrás relajarte en un ambiente íntimo y acogedor. Se trata de que, tengas el plan que tengas, encuentres un sitio.

La carta es un homenaje al chancho, del morro al rabo aprovechan todo, todo y todo. Pero de verdad, sin medias tintas. Y es que, dicen nuestros abuelos que del cerdo se comer hasta los andares, y tanto que es cierto: desde los principales hasta los postres, sí también los postres, pasando por cócteles (en serio), aquí todo es rosa y, lo que es más importante, todo sabe a gloria en forma del animal más apetecible del mundo, quizá.

Si eres amante de la carne rosada, estás de suerte: aquí vas a encontrar carrillera con crema de patata, salsa de cacao y pistachos o  hamburguesa de costillas de cerdo desmigadas, por poner simplemente dos deliciosos ejemplos.

Y como lo del festival porcino asusta un poco, en su carta también hay una sección de ‘pausa porcina’ y muchos platos que combinan una presencia suave del puerco con verduras e ingredientes ligeros como unas alcachofas fritas con velo de panceta y foie o huevo poché con espuma de patata, guisantes y papada ibérica. Aunque aquí se viene a lo que se viene.

En DolceCity Madrid: La Porcinería


La Porcinería ( Ver plano )

Calle de Lagasca, 103
Tel: 910333874
Web: laporcineria.com

La Porcinería, como indica su propio nombre, es el primer bistró porcino de Madrid. Un restaurante dedicado, del morro al rabo, al chancho de nuestros amores en el que todo es un homenaje al puerco. Si es que del cerdo, hasta los andares.