Jueves, 8 Noviembre 2007

EL GUSTO A LA GRIEGA, la belleza de las artes decorativas

por Irene Díaz
Ciento treinta piezas del neoclasicismo francés han sido reunidas en El gusto a la Griega, la nueva exposición que presenta Patrimonio Nacional saca a la luz la belleza de las artes decorativas del neoclasicismo francés. La muestra ha sido realizada en colaboración el Museo del Louvre, a él pertenecen la mayor parte de los objetos, mientras que el patrocinio corre a cargo de la Fundación Santander. Además la exposición cuenta con obras de la Colección Rotschild o del museo Gulbenkian de Lisboa, a donde viajará esta muestra el año que viene.

Estamos frente a una muestra que deja respirar al visitante y le induce a la reflexión, es una exposición viva que tiene mucho que contar. La expresión gusto a la griega surge en Francia durante el reinado de Luis XV. Fue en aquel entonces cuando el arte francés volvió a mirar a la sobriedad. Apareció un nuevo estilo que hacía referencia a los cánones clásicos: las volutas, las metopas y los triglifos, los toros de laurel y hojas de acanto, columnas, pilastras y capiteles. Fue el redescubrimiento de la Grecia clásica tanto en la literatura como en el arte.

La exposición se presenta en tres grandes bloques: El primero de ellos se centra en los precursores como el marqués de Marigny o el Duque de Aumont. El segundo bloque de la exposición está dedicado a las artes decorativas. El bronce dorado, la orfebrería, la porcelana de Sèvres y el mobiliario son los elementos esenciales de este apartado. Finalmente el tercer bloque se centra en Madame Du Barry y el Palacio de Louvenciennes, donde se hizo coincidir a los artistas y personalidades culturales del momento escenificando el nuevo gusto de la sociedad francesa.