Viernes, 30 Marzo 2007

Cervecería cervantes: La tradición del tapeo

por Laura Alejandro Fuentetaja
El pasado domingo tuve uno de esos días con los que sueñas cuando te pasas más de diez horas sentado en la silla de tu oficina. Comencé por el Rastro y recorrí La Latina y Huertas en busca de un lugar donde saciar el hambre que se impone tras un ajetreado día de mercado madrileño. Según me acercaba a la plaza de Neptuno en busca de una terraza donde disfrutar del que parecía que iba a ser el comienzo de la primavera, unas personas a la puerta de un bar me preguntaron por la Cervecería Cervantes (Plaza de Jesús, 7).

Tiene que tener algo bueno, pensé yo, cuando salen dos personas con caña y tapa en mano a preguntarme por otro lugar, en vez de pararse a disfrutar de ése en el que ya estaban. Evidentemente, inmersa en mi ignorancia, por no mentar mi situación de hambre, no les supe contestar.

Anduvimos entonces unos metros más y, cuando ya tampoco la sed perdonaba, decidimos desistir de la idea de encontrar una terraza y entramos al lugar que teníamos más a mano. Casualidades de la vida: era la famosa Cervecería Cervantes.

Con sus camareros trajeados y sus paredes de azulejadas en blancos y azulones, nos trasladamos de golpe al Sur. Y una vez ahí, en nuestro viaje mental hacia la costa, sólo nos quedó disfrutar de sus delicias en mariscos (aún tengo en mente la ración de gambas que pasaron por delante de mí, con ese limoncito y ese salitre que tanto engancha…). Aunque las tostas que ofrecen por unidades o tablas variadas -de gulas, salmón, solomillo- acompañadas de un buen vino o una cañita, tampoco tienen ningún desperdicio.

Por eso, ahora que con el sol nos animamos a salir más si cabe, os recomiendo que os paséis a tapear por este lugar. Y si veis que el tapeo se os queda corto, tan fácil como pedirles una mesa e hincharos a marisco. ¡Eso sí que es vida! Y para digerirlo todo, no dudéis en hacer lo mismo que yo: un paseíto al Retiro y siesta incluida.

En DolceCity Madrid: De Tapas