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martes, 25 julio 2017

ORION CAFÉ: Pasteles caseros, zumos naturales y demás tentaciones en la Gran Vía de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

En la Gran Vía del Eixample Izquierdo encontramos este bonito y acogedor café de aires nórdicos que aboga por ingredientes de proximidad y saludables para recetas apetitosas.

Esto de llevar más de diez años escribiendo reseñas sobre sitios de Barcelona hace que una haya desarrollado un radar  especial para detectar sitios con encanto. Y es que al poco de mudarme al Eixample rápidamente noté la presencia de este café Orion que llamó mi atención por su bonito interiorismo de aires nódricos, con madera clara, plantas naturales y cerámica blanca que te invitan a entrar y quedarte para saborear un momento de calma entre obligaciones. Ahora descubro que se trata de un proyecto de los mismos responsables del Cometa y el Cosmo, aunque aquí la decoración es más sobria y menos naíf. Lo que sí comparten es su amor por las recetas caseras elaboradas con ingredientes de proximidad y su apuesta por una alimentación saludable y apetitosa.

Como en sus otros dos locales, aquí presentan tentaciones dulces, como sus pasteles y brownies caseros que son pura tentación. Yo solo lo he visitado para tomarme un café pero os aseguro que os costará decidiros porque suelen haber varias opciones en el mostrador. De hecho, aquí es donde desarrollan los pasteles que luego encontraréis también en Cometa y el Cosmo, por lo que si los habéis probado allí, ya sabéis de qué os hablo.

En Orion Café tampoco desmerecen el apartado salado, con platos de cafetería pero llevados al siguiente nivel gracias a los ingredientes de proximidad y recetas con un punto creativo en cuanto a la combinación de sabores. Apetitosos bocadillos de autor, tostadas energéticas para empezar bien el día, ensaladas para cuidarnos estos días de verano (y siempre), wraps… son algunas de las opciones que presentan aquí si a uno no le apetece dulce. Y lo mejor es acompañarlo con alguno de sus zumos naturales, pues también dominan este apartado.

En DolceCity Barcelona: Orion


lunes, 24 julio 2017

Restaurante LASCAR 74: Buen ceviche y pisco sours en el Poble Sec de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

En este pequeño restaurant del Poble Sec menos concurrido están especializados en ceviches, de los que presentan versiones clásicas y creativas. Sus entrantes tampoco desmerecen.

Como he compartido por aquí, me he mudado recientemente al Eixample, lo que me ha animado a descubrir zonas que antes no visitaba tan a menudo como el vecino barrio del Poble Sec. Allí hace unos meses descubrí este restaurante Lascar 74 que nos ocupa hoy, un pequeño local especializado en ceviche que nos recomendó un amigo y que nos pareció un buen plan para una cena entre semana, cuando solo abren por la noche. Cuando llegamos estaba tranquilo pero, poco a poco, fue llenando sus pocas mesas, por lo que vi que Lascar, con más de un año de andadura, ya se ha ganado su parroquia de fieles. Atractivos no le faltan pues ofrecen un buen ceviche gracias a trabajar con pescado bien fresco al que saben acompañar de los ingredientes necesarios para una experiencia muy sabrosa.

La carta es breve por lo que si vas a Lascar 74 te tiene que apetecer ceviche, su plato estrella. Presentan los clásicos bajo el nombre de ceviches Lascar con corvina, choclo, cancha y boniato, como ingredientes principales; y los ceviches del mundo, más creativos. Nosotros optamos por el clásico verde, equilibrado y suave, una buena opción para paladares conservadores. Después elegimos uno de sus pokes, el de atún, que me sorprendió por la alta calidad del pescado, estaba realmente bueno. El precio no es económico pero, tras probar un bocado de ese atún, ves que está 100% justificado. Mi chico empezó con unas ostras, de gran tamaño, aunque otras opciones para empezar son sus zamburiñas al horno con parmesano, otro de sus platos estrella que no probé, pero que tengo anotado para cuando vuelva.

Rematamos la comida con su versión del pulpo, también otro plato redondo y aún quedó sitio para un postre, que, recomendados por la amable camarera, fue su lemon pie. Las raciones no son demasiado grandes pero todos los platos se pueden compartir para ir probando diferentes especialidades mientras sacias el apetito. Para beber, ofrecen pisco sours, vino y cerveza y, sin duda, os recomiendo empezar por su pisco sour pues lo preparan de maravilla. Tanto, que es otro de los protagonistas del Lascar 74, sobre todo en la zona de la barra en la entrada, pensada más para tomar algo o una comida rápida, mientras que al fondo del local es el comedor, desde donde puedes ver al chef trabajando. 

En DolceCity Barcelona: Lascar 74

martes, 18 julio 2017

Restaurante MÓN VIÊT: Cocina casera vietnamita en un ambiente informal en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Este nuevo restaurante de Sant Antoni seduce por su buena y variada cocina vietnamita a precios asequibles y una decoración informal y alegre, que lo hace un buen sitio para ir con amigos.

El pasado viernes por la noche fue un día de descubrimientos. Primero por la cena en el restaurante vietnamita que nos ocupa hoy, Món Viêt, y luego por la coctelería 33, abierta hace apenas un par de semanas. Ambos locales merecen una visita, aunque por distintas razones. Hoy empezamos con el restaurante Món Viêt, situado en el Sant Antoni más cercano a la Gran Vía –la calle Sepúlveda- y más alejado del meollo de la calle Parlament aunque ya aviso que goza del favor del público y suele llenarse, por lo menos en fin de semana, por lo que conviene reservar. Nosotros no lo hicimos y, al ser dos, tuvimos suerte y encontramos una mesita en la zona de la entrada, decorada como si de un puesto de comida callejera se tratara, con sencillos taburetes de plástico y una pared de ladrillo con un mural de unos motociclistas para hacerte sentir en un punto del sudeste asiático.

La carta es una ventana a la cocina vietnamita y presenta platos tanto fríos como calientes de influencias variadas. Empezamos con sus canelones al vapor, que fueron un buen inicio, aunque también presentan los tradicionales nem, crujientes o frescos, que son otra buena idea para compartir. De hecho, hay un apartado de platillos pensados para ello –aunque algunos de ellos también sirven como un principal-, como su arroz frito, que no nos acabó de convencer, por encontrar el arroz un pelín pasado y algo parco de sabor. Otras opciones más sorprendentes pueden ser sus albóndigas fritas de ternera, mientras que hay también platos que entran por los ojos como los dados de entrecot de ternera marinada, que me he apuntado para una próxima visita.

De segundo, sin conocer demasiado las especialidades de la carta, yo opté por un clásico como el bol Pho Bo de ternera, que sí me gustó, pues el caldo tenía muy buen sabor, y el resto de ingredientes también, haciéndolo un acierto. Es verdad que tal vez no sea el plato más recomendable ahora en verano, pero estaba rico, mientras que el de mi chico, que se pidió el Pho Tom, con langostinos y caldo de carne, me pareció algo más soso. Como veis, algunos platos pecaron de comedidos, pues aquí el picante lo mantienen a raya, a pesar de incluir platos más subidos, que vienen con aviso en la carta para nuestros sensibles paladares occidentales. Terminamos con un café vietnamita con hielo, una de las especialidades del restaurante Món Viêt. Se trata de un café que cae gota a gota delante del comensal, y se funde con un fondo de leche condensada para luego volcar la mezcla en una jarra con hielo. Un final refrescante para una comida de contrastes que te hace viajar sin necesidad de demasiado presupuesto, pues cenamos por unos 20 euros.

En DolceCity Barcelona: Món Viêt

viernes, 14 julio 2017

Bodega SANT ANTONI GLORIÓS: Tapas de calidad en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Donde antes encontrábamos el imprescindible restaurante Bohèmic, ahora está la bodega Sant Antoni Gloriós, del mismo responsable, Fran Gimeno Manduley, por lo que la calidad está más que asegurada.

He hablado en más de una ocasión del restaurante Bohèmic de la calle Manso, en Sant Antoni. Era un local sin pretensiones en cuanto a interiorismo pero de grandes hallazgos gastronómicos, que siempre que lo visité, me dejó muy buen sabor de boca, empezando por sus ya casi icónicas patatas bravas. El Bohèmic cerró en 2015 pero la tristeza ahora es menos pues en su mismo local, su responsable, Fran Gimeno Manduley, cocinero con inquietudes y vecino del barrio, ha abierto recientemente Sant Antoni Gloriós, nuestro protagonista de hoy.

A juzgar por su apariencia desde el exterior, podría parecer otra bodega más al uso, con sus pocas mesas altas y su barra, pues aquí, a diferencia del Bohèmic, se pretende una mayor rotación de los comensales. Pero sería un error juzgarlo solo por su portada, pues en Sant Antoni Gloriós se come muy bien, como pude comprobar hace un par de semanas. Una amiga me llevó allí y, tras reservar, pues las mesas son escasas, llegamos allí para disfrutar de una suculeta cena en base a tapas y platillos. Pedimos las bravas, que siguen estando igual de ricas, pero todavía me gustó más su caballa con yogur y ají amarillo, excelente y que me convenció al instante para volver... ¡y pronto!

Como veis, en Sant Antoni Gloriós, Fran se diverte combinando recetas más clásicas (las bravas) con otras más contemporáneas (la caballa), que denotan su sello personal y elevan su propuesta de una bodega de barrio a toda una experiencia gastro, que se acompaña de una buena selección de vinos, una caña bien tirada y hasta michelada propia. Y todo ello sin precios elevados, pues uno de sus compromisos con este nuevo proyecto es ofrecer buen precio y buen producto, para así conquistar al gran público, como a una servidora, que se ha convertido ya en una de sus feligresas.

En DolceCity Barcelona: Sant Antoni Gloriós

miércoles, 28 junio 2017

Restaurante CAN MISERIAS: Cocina tradicional catalana en Barcelona desde 1921

por Ariadna Alcañiz

Cuando se acerca a su primer siglo de vida, este restaurante de ambiente tradicional en el Eixample sigue convenciendo por su buena y calculada cocina, ¡con unas salsas de rechupete!

Para descubrir una nueva zona hay varias maneras de acercarse a ello. Pueden ser incursiones solitarias y observadoras; buscar en neustra guía DolceCity qué sitios hemos visitado por allí o, también, directamente, puedes optar por preguntar a los vecinos del barrio, pues, con su experiencia, pueden ser buenos recomendadores. Así fue cómo descubrimos este restaurantw Can Miserias que, auque nos sonaba de nombre pues lleva varias décadas a sus espaldas, no habíamos tenido ocasión de probar. Y allí nos fuimos entre semana para disfrutar de un restaurante solitario y con un muy buen servicio para una cena a dos.

Si nos sonaba Can Miserias es porque lleva desde 1921 ofreciendo su buena cocina catalana, ahora con un toque moderno, pero con técnicas de cocina de toda la vida que se plasman, por ejemplo, en sus salsas, que dominan. Lo comprobamos ya en uno de los primeros que compartimos, los caracoles, que si os gustan, os los recomiendo desde aquí. También en mi segundo, un clásico solomillo al café de París, cuya salsa también estaba de vicio.

La carta no es muy extensa pero presenta platos apetitosos que puedan gustar a muchos, con entrantes también ligeros, como ensaladas y en base a verduras, y segundos tanto de carne como de pescado e incluso algún arroz. El interiorismo hace gala de los años que acumula Can Miserias y tiene detalles art déco que le dan un encanto singular para que te sientas a gusto rápidamente, para mí, un local acogedor. Así que, en definitiva, se trata de un restaurante que convence y que os recomiendo si os apetece una cocina de siempre, sin demasiadas sorpresas, pero 100% efectiva y sabrosa. ¡Buen provecho!

En DolceCity Barcelona: Can Miserias

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