Viernes, 11 Enero 2013

BAR À VINS de la Fábrica Moritz: Para sibaritas de espíritu desenfadado

por Ariadna Alcañiz
En septiembre abría el espacio consagrado a los caldos de la magna Fábrica Moritz: Un ambiente para unos 25 comensales donde degustar más de 400 referencias acompañadas de platos de proximidad.
Poco a poco la Fábrica Moritz va cogiendo forma para llegar a ser el gran complejo gastronómico de Barcelona. A la cervecería que os presentamos en su inauguración y la tienda, se le sumó en septiembre pasado el Bar à Vins, un espacio al que se accede por la misma entrada pero que queda separado, colocado justo en la parte derecha de la entrada. Cuando viví en París abundaban los “bars à vins”, pues allí llaman con ese nombre a cualquier sitio donde uno puede tomar vinos a copas, sea la selección amplia o breve. Nada que ver con la apuesta de la Moritz en Barcelona ya que aquí estamos hablando de un auténtico templo dionisíaco con más de 400 referencias –medio centenar para catar-, entre las que se encuentran vinos tan exclusivos como L’Ermita y el Mouton Rothschild.


Si estos nombres os dan reparo por temor a una cuenta demasiado abultada, comentar que ésta es precisamente una de las ventajas de este Bar à vins respecto a otros sitios parecidos. Y es que gracias a un sistema propio y patentado de conservación consiguen que los vinos no pierdan sus propiedades en dos meses a pesar de tener la botella abierta, lo que permite abaratar el precio por copa de vinos mayúsculos como estos. Con catas de 2 cl, 5 cl, 10 cl y 30 cl (en porrón), es el sitio ideal para abrirse a nuevas referencias, especialmente si uno es guiado por Xavier Ayala, un prolífico sommelier que ha pasado, entre otros, por El Celler de Can Roca y el Moo.


Los vinos se pueden acompañar de algunos platillos ideados por Jordi Vilà,
director gastronómico del grupo Moritz y reputado cocinero del restaurante Alkimia, que pronto desembarcará también en la antigua fábrica de Sant Antoni. Pensados para acompañar los distintos caldos, se trata de propuestas muy concretas que giran en torno a embutidos –españoles e italianos-, quesos –locales y extranjeros-, petit fours salados, ostras, rillettes, ahumados, conservas y cocottes, una de sus especialidades. Yo fui hace un par de meses y al no saber qué me iba a encontrar me sorprendió el rigor de la oferta.


El ambiente es desenfadado, sí, pero la gran mayoría de referencias a catar se escapa de los precios medios
para situarse en la parte alta (o muy alta) de la horquilla. Y, en cuanto a la cocina, son propuestas también muy especiales, imagino que en consonancia al nivel de los vinos y para distanciarse de la contigua cervecería, donde sí mandan las tapas de toda la vida. De hecho, en mi caso no cenamos en el Bar à vins, sino que, cogimos nuestro porrón, e iniciamos el ágape propiamente en la cervecería. Tendré que volver para conocer el Bar à vins al completo...

En DolceCity Barcelona: Fábrica Moritz

Fábrica Moritz ( Ver plano )

Ronda de Sant Antoni,41
Tel: 934260050
Web: www.moritz.cat

Tras más de 7 años de obras y otros tantos cerrada reabre sus puertas la Fábrica Moritz, fundada en 1856. Ahora se presenta como un centro gastronómico diseñado por Jean Nouvel donde degustar cerveza artesanal, tomar tapas, comprar pan de calidad, etc...