Miércoles, 17 Septiembre 2008

Cafés El Magnífico, la tradición de un buen café

por María Padín
El café no es sólo café, es un generador de tertulias, un potenciador de sensaciones, el despertador matutino o el refugio de un día gris. En Cafés El Magnífico lo saben, por eso lo miman al máximo.

El final del verano es una de las épocas más terribles y despiadadas que conozco para todas las edades. Adiós a la anarquía de horarios y a los juegos sinfín y hola a la vuelta al cole; adiós a toda la familia en la casa del pueblo y hola a la soledad de la residencia de abuelos; adiós a las siestas de la jornada reducida y hola al café recauchutado de la máquina de la oficina.

Sí, queridos, se nos cortó el vacilón de tomarnos el cafelito de la tarde en casita, pero aún nos quedan los fines de semana y fiestas de guardar, así que pásense por Cafés El Magnífico para hacer acopio de material de primera. Desde 1919, este establecimiento abastece a los muy cafeteros con una extensa selección de cafés llegados de todos los rincones del mundo, que ellos mismos se encargan de tostar, y de molerte in situ para que se mantenga fresco y lozano.

Nada más embocar la calle, tu pituitaria olfateará el delicioso aroma que surge de Cafés El Magnífico, y cual yonqui de la cafeína determinará la pureza y la calidad de sus productos: excelentes. Si no te fías de mí, puedes degustar allí mismo una tacita humeante de buen café, el oro negro, ¿o eso era el petróleo?

Déjate seducir por sus recomendaciones de otoño como el café etíope Djimma Beda, con un toque especiado y poco ácido, o bien por el brasileño Espíritu Santo Fazenda, dulce, meloso y muy intenso.
Y si ante tanta variedad no te decides, Salvador Sans, la tercera generación al frente de la tienda, te asesorará. 

En DolceCity Barcelona: Cafés El Magnífico


Cafés El Magnífico ( Ver plano )

Carrer de l'Argenteria 64
Tel: 933103361
Web: www.cafeselmagnifico.com

Déjate seducir por sus recomendaciones de otoño como el café etíope Djimma Beda, con un toque especiado y poco ácido, o bien por el brasileño Espíritu Santo Fazenda, dulce, meloso y muy intenso.