Miércoles, 18 Junio 2008

La naturaleza de las cosas, Olafur Eliasson en la Fundación Joan Miró

por María Padín
Islandia ostenta el codiciado título del país más feliz de Europa gracias a la calidad de vida que gozan sus habitantes a pesar del frío y la naturaleza hostil de sus parajes. En algo se habrán sustentado sus moradores para superar las adversas condiciones climáticas y mostrar uno de los más altos índices de natalidad y de mujeres independientes. 

Quizás la exposición La naturaleza de las cosas, del artista danés-islandés Olafur Eliasson, nos permita descubrir el misterio de la prosperidad islandesa.
Este artista fundamenta su trabajo en el estudio de la percepción sensorial, poniendo en escena los fenómenos naturales. La luz, el agua, el hielo o la niebla aparecen en sus obras para crear nuevas situaciones en las que el espectador se cuestione su relación con el espacio y con él mismo. 


Eliasson, que fue galardonado en 2007 con el Premio Joan Miró por ser uno de los creadores más relevantes de la actualidad y por su espíritu de búsqueda, innovación, compromiso y libertad, trae hasta la Fundación Joan Miró una muestra retrospectiva de su producción (fotografías, esculturas e instalaciones a gran escala), así como obras creadas para la ocasión. Entre ellas destacan sus instalaciones en las que juega con los colores o sus esculturas de vidrio tallado de múltiples figuras geométricas con un efecto calidoscópico que juegan a enseñar lo que no es.

Toda la exposición gira en torno a la incitación a la experimentación de cómo son las cosas y nuestra relación con ellas, buscando la complicidad con el espectador. Y la verdad es que logró que me extasiara contemplando unos reflejos de luz y unos colores primarios, quizás en eso consiste la clave de la felicidad de Islandia.

La naturaleza de las cosas
Hasta el 28 de septiembre de 2008
Fundació Joan Miró