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lunes, 3 abril 2017

Aprende a pintar en una sola clase con Salir con Arte en Madrid

por Jano Remesal

Todos sabemos pintar, aunque es cierto que unos mejor que otros... pero todos necesitamos un empujoncito para transformar esa capacidad en un cuadro de verdad.

Aprender a pintar es una de esas promesas que nos hacemos cada poco, como comer mejor o aprender a tocar la guitarra, pero que acabamos dejando en el olvido porque cuestan demasiado. Pero hay quien puede solucionarte ese sueño en solo una sesión.

Salir con Arte son quedadas de gente, más que cursos como tal. La idea es reunir a un grupo de gente un día en un lugar determinado (fechas y lugares cambian, hay que estar atento a la web, por donde se puede confirmar asistencia) y, guiados por un pintor profesional, que cada uno aprenda las técnicas básicas para sacar lo mejor de sí en un lienzo.

Lo bueno es que se puede ir a más de una sesión, porque siempre se aprende algo nuevo y porque siempre se pintan cosas diferentes. Y por supuesto, al finalizar la clase todo el mundo se lleva su propio cuadro terminado debajo del brazo. Que te guste o no lo que hayas pintado ya es otra cosa, pero llevártelo, te lo llevas. Y ojo, durante la sesión te puedes tomar una copa, un par de cervezas... lo que quieras, el plan es estar relajado.

Es además un planazo para hacer solos. No es tan habitual encontrar buenas ideas de ocio que no requieran compañía, y en ocasiones aunque no tengamos necesidad gusta hacer cosas solos, sin tener que dar explicaciones y a nuestro ritmo. Esta es una opción perfecta si estás en uno de esos días en los que solo te apetece estar contigo mismo.

No nos engañemos, no vamos a empezar la sesión siendo unos gañanes con los pinceles y salir siendo Goya, pero sin duda pasas un rato divertido y creas algo con tus propias manos. Muy gratificante, eso está asegurado.

En DolceCity Madrid: Salir con Arte


miércoles, 22 marzo 2017

Cine para adultos y actividades para niños en The Magic Forest en Madrid

por Jano Remesal

Mientras los mayores ven tranquilamente el último estreno de la cartelera, los pequeños juegan a sus anchas en un espacio especialmente pensado para ellos.

Aclaremos antes de nada que The Magic Forest es una más de las opciones de ocio que ofrece Kinépolis en Madrid, y que por lo tanto para preguntar cualquier duda al respecto lo suyo es ir directamente a la franquicia de cines.

Dicho lo cual, a Kinépolis ya no sólo se viene sólo a ver cine, que también, sino a que los niños corran, salten y de todo lo que se les ocurra. Esa es la idea de poner un bosque mágico junto a los cines de toda la vida.

Se puede venir a celebrar un cumpleaños o cualquier otra cita importante para los pequeños y sus amigos. En ese caso se reservará el espacio y se podrá amoldar un poco a lo que busquemos. Pero también se puede venir a pasar una tarde cualquiera (en principio abren solo por la tarde, horario típico de ir al cine) y mientras los adultos se van a ver la película con sus palomitas, los pequeños juegan.

Como explican ellos mismos, este lugar está pensado para que los niños hagan todo eso que no pueden hacer en casa por falta de espacio y porque provocarían un infanto a sus padres: trepar, deslizarse, golpear de todo, subirse en todo... está lleno de atracciones (por supuesto homologadas y con toda la seguridad) que hacen que a los niños se les pase el tiempo volando y bien vigilados.

Se entra por un número determinado de horas, pero esas horas se pueden extender y con la entrada del cine, para los padres es gratis extender el tiempo de estancia y juego. Si es que queremos acompañarles, claro.

En DolceCity Madrid: The Magic Forest

lunes, 13 marzo 2017

La ludoteca Veo Veo intenta enseñar jugando en Madrid

por Jano Remesal

Jugar y aprender debería ir unido para los niños. Pero no siempre hay quien sepa hacerlo, por eso es mejor buscar profesionales que orienten a los pequeños.

Las ludorecas ni son bibliotecas, ojo, aquí se viene a jugar; ni son parques infantiles, ojo, aquí se viene aprender.

Por eso es bueno que los pequeños pasen tiempo en este tipo de instalaciones, pues se dedican a las dos cosas que los niños han de hacer: divertirse jugando, y aprender. Pero no siempre son de máximas garantías, pues como en todo en la vida hay mucho advenedizo que se hace pasar por experto.

En este caso las garantías son máximas por el tiempo y las referencias de que dispone. Está a su cargo un grupo de educadores infantiles expertos en enseñar jugando. Y a eso se dedican.

Hay dos opciones: ir de forma regular o ir en ocasiones señaladas. En cuanto a la asistencia regular, tienen programas de entretenimiento a largo plazo, adaptadas por supuesto a la edad y condiciones del pequeño, con talleres, etc. En cuanto a la asistencia en ocasiones concretas, se refieren sobre todo a celebraciones de cumpleaños, santos, finales de curso... en este caso se orienta por supuesto al protagonista de la fiesta, pero también aquí se da un valor añadido de profesionalidad que no encontraremos nunca en el típico cumpleaños con amigos organizado en un McDonalds cualquiera (con todo el respeto para McDonalds).

Pero no sólo está pensado para los más pequeños, también para los padres. Jornadas de convivencia, sesiones de dudas, clases para aprender a enseñar... todo tipo de dudas de padre primerizo se solucionan en esta ludoteca.

En DolceCity Madrid: Ludoteca Veo Veo

viernes, 10 marzo 2017

Espectáculos de cine para niños en Verdi Kids en Madrid

por Jano Remesal

Hay muchas películas para niños en cartelera, pero por el precio que cuesta dan apenas hora y media de animación y a casa. Hay proyectos que buscan ampliar la experiencia.

No es necesario ya hablar de los cines Verdi, a estas alturas uno de los de más solera de la capital, sobre todo tras la oleada de lamentables cierres de otros cines míticos madrileños. Lo que hay que resaltar son los proyectos novedosos que alberga.

Verdi Kids es una forma de alargar la experiencia de cine de los más pequeños. Todos los domingos por la mañana proyectan una película infantil, de animación normalmente, pero además hacen una presentación de la película previamente al visionado a cargo de actores disfrazados de unos personajes tan entrañables como divertidos. Están realmente logrados, la verdad, cosa de agradecer entre tanto disfraz feo y poco currado que se en carnavales.

Además las películas no son las típicas de estreno en cartelera, sino que son películas que buscan dar valores, que los más pequeños aprendan a través de la gran pantalla a ser mejores personas. Si lo consiguen o no, eso habrá que verlo con el tiempo, pero sin duda la idea es muy buena.

Los Verdi son cines pequeños, acogedores, y eso hace que los niños se sientan más a gusto y que se pueda teatralizar la experiencia mucho mejor que en un gran cine con miles de butacas. Además la hroa y el día es perfecto para hacer un plan en familia y llevarse a más amigos.

Los precios son populares, pues se supone que acabará yendo toda la familia, y además a esas horas aprieta ya el hambre, o vamos desayunados o terminaremos comiendo de todo.

En DolceCity Madrid: Cines Verdi

lunes, 27 febrero 2017

Posiblemente la calle más fotografiada del mundo sea la Gran Vía de Madrid

por Jano Remesal

Hay que reivindicar los planes castizos y a la vez gratuitos, los paseos por las zonas más apetecibles de la capital. Una tarde en Gran Vía es un planazo.

No todo en esta vida ha de ser gastar dinero, se lo puede uno pasar bien, aprender y todo lo que que quiera, completamente gratis. Y en pleno centro.

Un paseo por la calle más ambientada de Madrid es sin duda un gran plan, aunque mejor que no sea en fin de semana, pues las multitudes pueden llegar a ser agobiantes. De hecho la mejor hora puede ser por la mañana de un día de diario, cuando los negocios fluyen pero es una calle más para los de aquí, menos turística. Lo ideal sería verla como Eduardo Noriega en la película Abre los ojos, pero eso me temo que no va a ser posible...

De arriba a abajo, desde la Plaza de España hasta el Círculo de Bellas Artes, supone un paseo que a ritmo tranquilo puede llevar perfectamente una tarde entera. Los escaparates más solicitados de la zona salen al paso del caminante, bares de toda la vida se mezclan con restaurantes de comida de todo tipo, ver la cartelera de los cines, las propuestas de los teatros y musicales... es como un baño de vida, de día a día de la gran ciudad.

Es cierto que se echan de menos bancos para descansar entre tanto trajín, y que el tráfico hasta que no se solucione es bastante infernal, pero el ritmo se contagia y la arquitectura modernista obliga a mirar hacia arriba a cada paso.

Ahora que parece que puede llegar a ser peatonal tras los experimentos de los últimos tiempos, es un gran momento para reivindicar uno de los pasatiempos más castizos que puede haber, y que puede salirnos gratis total: un paseo por la Gran Vía.

En DolceCity Madrid: Gran Vía

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